En la noche de nuestros antepasados el tiempo transcurría lento en las noches de invierno. Junto al fuego se narraban historias de miedo, la voz les llevaba a mundos míticos sobre la muerte, castigos divinos, criaturas legendarias. Ya Plinio creó relatos sobre casas embrujadas. Pero fue con el nacimiento de la novela gótica en el S.XVIII con la publicación de El castillo de Otranto de Horace Walpole cuando los pasadizos secretos, las maldiciones y las atmósferas lúgubres y tenebrosas se convertirían en lecturas del gusto de la gente que tenía acceso a ellas. Tiempo después, en el Romanticismo, Mary Shelley publicó Frankenstein y nos adentró en el horror moderno.
El cuento sicológico de Edgar Allan Poe y la gran obra de Bram Storker, Drácula, abrió el camino hacia el boom del género de terror: Stephen King, Clive Barket, Horacio Quiroga
Nuestros adolescentes también descubrieron este género con novelas que mezclan romance y fantasía, así la saga Crepúsculo de Stephanie Meyer o la saga Crave de Tracy Wolff fascinan a jóvenes y no tan jóvenes.
En nuestro pasillo hemos dejado algunas de estas publicaciones en la semana del terror. En la biblioteca disponemos de muchas más historias para las noches de tempestad.
ACERCAOS y cogedme


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