La emoción de emocionarse...

 El libro Es emocionante saber emocionarse de Roberto Aguado (psicólogo clínico de Talavera de la Reina) resulta interesante y útil quizá porque te ayuda a ver y comprender lo obvio:que a veces sabemos que estamos mal, somos conscientes de que nos embarga la culpa, la rabia… pero “darnos cuenta” no nos hace salir de la emoción y por ende estar mejor.



El autor no reduce las emociones a las 5 clásicas (rabia-asco-alegría-tristeza y miedo). ¿Cómo encerrar todo lo que podemos sentir ahí? Él propone y justifica otras 5, que son igual de necesarias, para completar el abanico: sorpresa, curiosidad, seguridad, admiración y culpa.

En este libro se explica cómo hay personas con cerebro I (donde predomina lo RACIONAL ) y otras  que tienen cerebro II (más EMOCIONAL). Aunque hay un continuum.

“La razón es sobre la emoción como el corazón sobre la sangre, ambos son siempre  imprescindibles…”   


Se critica que se haya hecho bandera de la FELICIDAD como fin y deseo supremo. Él propone elevar al primer puesto la SEGURIDAD.

También resultan curiosas sus explicaciones sobre el MIEDO (no admitir la incertidumbre, la frustración, el desorden…), “necesario para la normal ambivalencia del crecimiento como persona; es lo mismo que aceptar tan solo la seguridad y el control como sensación sentida”.

No es una obra sencilla, de hecho, hay partes donde se usa un lenguaje muy científico. Pero es fácil captar la esencia del libro: apostar por la flexibilidad emocional, que es lo que coincide con ser optimista; no quedarse anclado en la emociones.

Por eso, a veces, para salir de ese anclamiento (o problema) es necesario trabajar la gestión emocional y recurrir a la ayuda de especialistas.


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